Vigilia Pascual

Destacado

Las lecturas que la Iglesia proclama en la Vigilia Pascual podemos distribuirlas en tres bloques

  1. Creación e historia de la salvación
  2. Anuncios proféticos del futuro glorioso
  3. Cumplimiento de las Escrituras en Cristo
  • Creación e historia de la salvación

Primera lectura : Génesis 1,1-31; 2,1-2 (Creación)

La creación está orientada hacia el hombre, que es su centro y meta y ninguna creatura pudo venir a la existencia sin la palabra omnipotente del Creador. Dios hizo al hombre para la vida interminable. Será libre frente a otros como él; pero siempre será dependiente de su Creador, raíz y origen de su libertad. La significación global del jardín de Edén es teológica y no geográfica. Significa el bienestar por exelencia, es símbolo de la felicidad e imagen plástica de la comunión misteriosa del hombre con Dios. En el se cultivan árboles de toda especie que el hombre puede disfrutar, expresión , de todos los bienes que proporcionan al hombre su bienestar. Pero hay un árbol singular: el de la ciencia del bien y del mal. Expresión plástica de una realidad teológica también: sólo Dios es el soberano, Él se reserva la autoridad de decidir y determinar el bien y el mal. El hombre puede elegir entre el bien y el mal, pero decidir lo que es bueno y malo, se lo reserva Dios.

Segunda lectura: Génesis 22,1-18 (Sacrificio de Isaac)

Este relato, que originariamente invitaba a suprimir los sacrificios humanos, se convierte en el mejor ejemplo de la fe de Abraham. Abraham es invitado a abandonar su pasado politeísta para dejarse guiar por el Dios que le llama. Ahora debe estar dispuesto a renunciar también a su futuro. La fuerza de este relato y la razón básica de su presencia en la vigilia pascual está en estas palabras: Toma a tu hijo único, a tu querido Isaac, ve a la región de Moria y ofrécemelo allí en holocausto, en un monte que yo te indicaré…Isaac es tipo de Jesús el Unigénito, el Hijo Único y muy querido del Padre.

En la narración de Abraham, se oculta el problema de la fe. Creer significa en hebreo «apoyarse en Yahvé», adherirse al Dios personal y fiarse de Él. La vida de los patriarcas ante Dios, como es presentada por las historias patriarcales, posee un carácter único en la historia de la salvación, pues describe en ellas una relación peculiar e irrepetible con Dios.

Tercera lectura: Éxodo 14,15-15,1 (Paso del mar rojo)

El pueblo de Israel sale de la tierra de Egipto. Estamos ante un relato épico que exalta el poder de Dios a favor de su pueblo en el momento más angustioso de su historia. Este acto salvífico, confirmó su fe en Yahvé: «Y viendo Israel la mano fuerte que Yahvé había desplegado contra los egipcios, temió el pueblo a Yahvé, y creyeron en Yahvé y en Moisés, su siervo». Y se convirtió en un artículo fundamental de fe para todos los que se vincularon al Yavismo.

  • Anuncios proféticos del futuro glorioso

Cuarta lectura: Isaías 54,5-14 (Retorno del pueblo a Jerusalén y misión del siervo de Dios)

En la Escritura, vemos con frecuencia la imagen del esposo y de la esposa para expresar las relaciones de Dios con su pueblo. Pero Dios es Santo en medio de su pueblo. Esto quiere decir que mantiene su compromiso por encima de todo. Es fiel y mantiene su palabra. Dios no se vuelve a tras, sino que utiliza una paciente pedagogía para atraer a su pueblo.

Las traiciones de su pueblo no le apartan ni enfrían el amor primero de Dios. Incluso cuando castiga, sigue amando. Dios manifiesta su misericordia de dos maneras: perdonando sinceramente sus faltas, pecados y errores (janun) y acogiendo con tiernísimo afecto a los desvalidos, a los necesitados y a los que sufren, como una madre a la que se le conmueven las entrañas. (janum). Esta misericordia será eterna por tanto en ella recobra firmeza la esperanza. En Jesús muerto y resucitad vemos manifestado este amor misericordioso.

Quinta lectura: Isaías 55,1-11 (Dios dirige la historia)

Así como la lluvia empapa la tierra y la fecunda por sí misma, así también la palabra de Dios es eficaz por sí misma porque lleva en su propia entraña la fuerza de vida y de liberación.  El hombre tiene la seguridad de encontrar a Dios a su favor, dispuesto al perdón y a la indulgencia, siempre que rectifica y cambia de mentalidad y de actitudes. Dios será siempre el que está muy por encima, más allá de las posibilidades humanas de comprensión, sin dejar de ser cercano y providente que se ocupa de las necesidades de los hombres con singular solicitud y atención. Los planes de Dios corresponden a su providencia universal. Por tanto, ningún plan del hombre puede adecuarse a los planes de Dios. Tampoco puede ser sustituido por nada ni por nadie. Mas bien es el que lo acompaña en su progreso legítimo y provechoso en favor de las personas humanas, imágenes vivas suyas.

Sexta lectura: Baruc 3,9-15.32-4,4 (Obedece y vivirás en paz)

Baruc es más sapiencial que profético. Para encontrar la paz es necesaria la adquisición de la sabiduría que procede de Dios, creador del universo y la paz es la suma de todos los bienes y el resultado de una fidelidad inquebrantable a la voluntad de Dios manifestada en los mandamientos. El exilio es fruto de haber quebrantado el pueblo la alianza con su Dios soberano y protector. Es necesario volver al encuentro con ese Dios que garantiza la justicia y la libertad fundamentos de una paz estable y duradera. En la Vigilia Pascual, la Iglesia quiere que nos detengamos en la experiencia histórica de Israel para entrar mas plenamente en el significado del misterio pascual como liberador y garante de la paz entre los hombres y de los hombres con Dios.

Séptima lectura: Ezequiel 36,16-28 (Os daré un Espíritu nuevo)

Israel es el pueblo de la Alianza. Mediante esta alianza y su aceptación Israel es el pueblo de Dios, pueblo de su propiedad y Dios se compromete a defenderlo y a liberarlo. EL profeta explica la razón de porqué el pueblo está en el exilio: porque  se ha vuelto a los ídolos (que no salvan) y ha abandonado y dado la espalda a Dios (Que siempre lo ha protegido y le dio la tierra). Dios siempre fiel a sí mismo y a su proyecto a favor de su pueblo, decide actuar. De modo que si la dispersión fue el resultado de la infidelidad del pueblo expresada en la idolatría, la reunificación del mismo es el resultado de la intervención del Dios fiel. Cuando Dios realice plenamente su proyecto salvador tendrá lugar la reunificación. En segundo lugar, la promesa de un espíritu nuevo. Una promesa de futuro que se cumple en la Pascua y en Pentecostés. En tercer lugar, la vuelta a la tierra prometida donde Dios ejerce su soberanía sobre su pueblo. Esta tierra que prometió a los patriarcas.

  • Según las escrituras: cumplimiento en Cristo

Primera lectura: Romanos 6,3-11 (La vida en Cristo)

El sentido de la solidaridad que existe en la conciencia de los que forman un mismo clan y una misma familia era más fuerte y profundo que en nuestra mentalidad. Esta realidad proporciona a Pablo una de sus más atrevidas afirmaciones: En Cristo somos un solo cuerpo y para ello es necesario entrar por el camino de su muerte que abre esperanzas para una nueva y real vida para los hombres. Hoy, sobre todo, urge un testimonio de la solidaridad que nos viene del bautismo. Siendo la solidaridad la mejor manera de traducir hoy lo que es la Buena Noticia. Solidaridad real, consciente, responsable y comprometida con Cristo por un lado y con los hombres por otro. Los creyentes encontramos en Jesús la razón más convincente y más exigente a la vez que consoladora.

Evangelio: Marcos 16,1-8 (el sepulcro vacío)

Los cuatro relatos coinciden en que encontraron el sepulcro vacío. Sin embargo esta comprobación no basta para la fe en la resurrección de Jesús. El relato expresa la realidad de la resurrección, pero no es la fuente primera de la fe en el acontecimiento. Mas bien contribuye a entrar en el realismo de la Resurrección. Es necesario otro recurso para que el sepulcro vacío adquiera todo su sentido: la experiencia personal y comunitaria del cristo vivo y la revelación de lo alto que les permite identificar al resucitado con el crucificado. Jesús entregó en la cruz todo su ser humano para la salvación del mundo. Y todo su ser humano vuelve a la vida en su totalidad´. El acontecimiento desborda todas las previsiones y planes de los apóstoles. La actuación de Dios ha sido de vital importancia. La resurrección es la nueva creación que enlaza con el proyecto original de Dios. Se trata de algo de singular importancia para la humanidad. Es la gran respuesta definitiva al gran enigma que pesa sobre la humanidad: ¿Qué sentido tiene la muerte? ¿Qué le espera al hombre después de la muerte? Jesus que había avanzado algunas primicias en las resurrecciones que había realizado, ahora da la respuesta definitiva: después de la muerte espera a la humanidad una vida sin fin, feliz, para siempre y para todos.