Viernes Santo



1.     Los acontecimientos en su marco histórico
¿por qué la crucifixión?
Los judíos podían dictar sentencia, pero no ejecutarla. Por eso Jesús fue crucificado y no lapidado como correspondía a quien era acusado de blasfemia según las leyes veterotestamentarias. La crucifixión se reservaba para los rebeldes contra Roma.
Ciertamente, hubo algunos personajes que pretendieron ser el mesías y provocaron violencia y levantamientos contra Roma. Pero Jesús como sabemos por la tercera tentación, rechazó la oferta de un liderazgo político-militar, otra cosa es como se pudieron interpretar su libertad de movimientos o su interpretación de ciertas prácticas judías. Pero Jesús se mostró con absoluta fidelidad y a la vez libertad frente a la ley de Moises. Así denunció la hipocresía de los maestros de la ley. Rompió fronteras y distanciamientos sociales. Acogía a los pecadores y comía con ellos. Todo esto confluyó en su muerte violenta.
2.     ¿Qué es lo que provoca la cruz? Los acontecimientos cristológicos
Todo acontece porque el comportamiento de Jesús colocó a Israel frente a una gran disyuntiva: o aceptaban su misión y tenían que cambiar radicalmente las estructuras religiosas o lo rechazaban por falso reformador. No les quedaba otra alternativa. Finalmente, Él, el verdadero Mesías es rechazado e Israel se condena a las tinieblas al rechazar la última y definitiva revelación de Dios. Esto causaba a Jesús un sufrimiento muy superior al sufrimiento físico y Jesús ante el sanedrín se convierte en  modelo y espejo para cuantos se sienten perseguidos, maltratados o incomprendidos por razones de fe, justicia, conciencia o coherencia en su comportamiento. Los creyentes somos llamados a vivir las actitudes de Jesús en su Pasión.
3.     ¿Qué es la cruz? Significación teológica de este acontecimiento.
La cruz es la expresión suprema del amor de Dios
Así lo entendieron los evangelistas. Cristo en la cruz es la suprema expresión del amor de Dios al mundo. El poder de Dios misericordioso se revela especialmente en la Cruz. Los milagros realizados por Jesús eran sólo un pálido anticipo.
La cruz no es un fracaso sino una victoria.
Si Cristo en la cruz es la suprema expresión del amor del Padre, es necesario anunciar a los hermanos que en la cruz se realiza el verdadero encuentro con Dios; que Dios a los que ama los prueba como un buen Padre que es (Carta a los Hebreos); que por los sufrimientos, Jesús aprendió a obedecer y encontrarse con la voluntad de Dios. El creyente se convierte así en un testigo vivo, en medio del mundo, del amor de Dios desde y en la cruz dolorosa y gozosa.
Fuerza liberadora de la cruz
a)     Para ser discípulo de Cristo hay que renunciar a todo (incluso a sí mismo) tomar la cruz y seguirle (Lc 14,25-33)
b)     Para ser discípulos de Jesús es necesario permanecer fieles a su Palabra que es la verdad y que es la única que proporciona la libertad (Jn 8,31ss)
c)     La cruz de Cristo es el valor que tergiversa y subvierte todos los demás valores en los que el hombre cree encontrar su libertad y su felicidad, como son el poder, el bienestar, el prestigio, la ciencia humana (1 Cor 1,17-31)
d)     Conseguida la liberación el discípulo descubre que la cruz es un motivo de gloria y el único valor que merece realmente su atención (Gl 6,14-17)
e)     Es posible conseguir la libertad de los hijos de Dios porque Cristo en la cruz es la suprema expresión del amor del Padre en favor de la humanidad esclavizada por lo único que no la deja realizarse: el pecado (1 Jn 4,7-21). Solo se puede amar de verdad cuando se descubre y se experimenta el amor que el Padre nos tiene a todos los hombres, manifestado en la fuerza liberadora de la cruz.
Cristo en la cruz nos libera de la ley
Cristo en la cruz es el hombre más libre y más obediente a la vez. Vive y nos revela el verdadero origen y fuente de la libertad genuinamente humana: el encuentro con la voluntad amorosa del Padre que engendra libertad.
Cristo en la cruz nos libera del pecado
El pecado no forma parte del proyecto de Dios sobre el hombre. El pecado destruye al hombre, le deshumaniza. Por eso Cristo se hizo semejante a nosotros en todo menos en el pecado (Hb 4,15) Jesús nos libera del pecado al restituirnos al verdadero proyecto de Dios sobre el hombre para su realización y felicidad.
Cristo en la cruz nos libera de la muerte
Dios, es un Dios de vivos (Mc 12) Cristo en la cruz nos libera del temor a la muerte y a los anticipos de la muerte como son el sufrimiento, la soledad y la incapacidad humana.
Gloriarse en la Cruz (Gl 6,11-14)
Gloriarse es considerar el objeto en que nos gloriamos como el más preciado trofeo. Para Pablo y para todo fiel discípulo de Jesús no hay otro trofeo de victoria, de gloria, de triunfo que la Cruz de Cristo. He ahí la novedad del Cristianismo y el programa más ambicioso. 

2 pensamientos en “Viernes Santo

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